Día Internacional de las Personas Mayores: Combatir la soledad no deseada también es cuidar la alimentación de las personas de avanzada edad
- Con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, Acción contra el Hambre reivindica la importancia de acompañar a las personas de avanzada edad para prevenir la soledad no deseada y la inseguridad alimentaria que deriva de esta.
- 95 personas mayores participan ya en el programa Nutriendo Lazos de la entidad, que combina alimentación saludable, ejercicio, bienestar emocional, activación cognitiva y actividades intergeneracionales en Albal, Catarroja, Picanya y Sedaví.
- Este 1 de octubre, el programa promoverá encuentros abiertos para visibilizar el papel activo de las personas mayores, entre ellos una Biblioteca Humana en Sedaví protagonizada por sus propios participantes.
- La iniciativa ha implicado también a 55 agentes locales en grupos motores, espacios donde las propias personas mayores expresan sus necesidades y propuestas.
- Las inscripciones siguen abiertas, especialmente en Albal y Catarroja. Más información aquí.
Cuando una persona mayor deja de salir de casa, no solo empieza a perder contacto con otras personas; también pierde oportunidades para cuidar su alimentación, hacer ejercicio o simplemente compartir una comida. En España, la soledad no deseada afecta a más de un 20% de las personas mayores de 75 años y, junto al riesgo de pobreza o exclusión social –que alcanza a 1 de cada 5 personas mayores de 65–, puede convertirse en una causa de inseguridad alimentaria. Además, ambos fenómenos tienden a agravarse en contextos de crisis o emergencias, como la DANA de 2024, cuando se debilitan las redes comunitarias y se alteran las rutinas de vida de quienes más necesitan contar con ellas.
Por eso, este 1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, Acción contra el Hambre subraya la importancia de acompañar a las personas de edad avanzada para prevenir estas situaciones y reforzar las redes que las sostienen.
Ese es, precisamente, el objetivo de Nutriendo Lazos, el programa que la entidad desarrolla en Albal, Catarroja, Picanya y Sedaví, cuatro municipios de l’Horta Sud especialmente afectados por la DANA de 2024. La iniciativa combina alimentación saludable, actividad física, bienestar emocional y relaciones sociales para promover un envejecimiento activo y prevenir la inseguridad alimentaria desde un enfoque comunitario. La propia organización identifica la soledad no deseada como un factor que puede intensificar la inseguridad alimentaria entre las personas mayores.
“Cuando hablamos de inseguridad alimentaria pensamos únicamente en si una persona puede comprar alimentos o no. Pero, en las personas mayores, hay otros factores que también importan: si pueden salir de casa, si tienen con quién compartir una comida, si conocen los recursos que tienen cerca o si cuentan con alguien que les acompañe cuando lo necesitan. La soledad no deseada es un factor que puede intensificar fuertemente la inseguridad alimentaria”, explica la responsable del programa Nutriendo Lazos, Silvia Rodríguez.
Desde su puesta en marcha, 95 personas mayores de 65 años ya participan en las actividades del programa. Además, se han identificado y movilizado 74 agentes comunitarios y recursos locales y están funcionando los cuatro espacios comunitarios previstos en los municipios.
Así, las personas participantes han realizado actividades de ejercicio físico, como fuerza, yoga o pilates adaptado, además de talleres creativos para favorecer la activación cognitiva (pintura de macetas, creación de un plantel de hierbas aromáticas y cerámica), talleres de alimentación saludable y encuentros intergeneracionales junto a otras organizaciones que, como en el caso de Albal, han dado lugar a la creación conjunta de un mural.
En los próximos meses, Nutriendo Lazos continuará con talleres de alimentación saludable y cocina nutritiva, bienestar psicosocial —como risoterapia, baños de sonido y gestión emocional— y acciones de salud preventiva y ejercicio físico.
Además, el programa incorpora actividades intergeneracionales en coordinación con institutos y otras entidades sociales, para poner en contacto a personas de distintas edades mediante actividades de ocio compartido.
Agenda: Día Internacional de las Personas de Edad
Con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad, los municipios participantes acogerán distintas actividades abiertas a la ciudadanía.
Entre ellas, la Biblioteca Humana, en Sedaví, donde algunas de las personas mayores participantes en Nutriendo Lazos se convertirán en “libros” para compartir una experiencia, un aprendizaje o una historia de vida con quienes se acerquen. Algunos de los particulares títulos de esta biblioteca serán “Crecer sin cobertura” o “Volver a empezar a los 60”.
Trabajar desde la comunidad
Uno de los elementos diferenciales de Nutriendo Lazos son los grupos motores, espacios periódicos de encuentro que reúnen a personas mayores, profesionales, entidades sociales, servicios municipales y otros agentes del territorio para conocer las necesidades de la población mayor y construir respuestas de manera conjunta. Las personas participantes tienen así un papel activo en la identificación de sus necesidades, preocupaciones y propuestas, que son trasladadas a los agentes para orientar sus actuaciones.
Hasta el momento, 55 agentes y entidades locales han participado en estos espacios, que permiten fortalecer las redes de apoyo y prevenir situaciones de soledad y aislamiento. El objetivo es que esta colaboración trascienda las actividades del programa y contribuya a dejar comunidades con redes más fuertes capaces de seguir acompañando a las personas mayores.
“Estos espacios permiten que una persona pueda decir ‘esto es lo que me está pasando’ y encontrar al otro lado a alguien dispuesto a escuchar y a buscar soluciones. Ahí empieza también la comunidad”, añade Silvia Rodríguez.
Las inscripciones continúan abiertas en Albal y Catarroja
Las personas mayores de 65 años residentes en Albal, Catarroja, Picanya y Sedaví todavía pueden incorporarse al programa, así como personas cuidadoras de familiares mayores y dependientes interesadas en recibir orientación y apoyo psicosocial.
Actualmente, el programa aún permite nuevas incorporaciones en Albal y Catarroja. Para participar:
- Albal: Verónica Tordera, 620 016 371. [email protected]
- Catarroja: Sara Martínez, 689 435 892. [email protected]
- Picanya: Irene Fernández, 618 654 305. [email protected]
- Sedaví: Cielo Paola Suárez, 669 600 281. [email protected]
Nutriendo Lazos forma parte de la respuesta integral de Acción contra el Hambre a la emergencia provocada por la DANA, que comenzó con el acompañamiento en las primeras fases de la emergencia, continuó con la distribución de Tarjetas de Ayuda Soliadaria, la implementación de programas de empleo y emprendimiento, y, ahora, incluye la atención a personas mayores de 65 años.
Este programa se desarrolla gracias a la financiación de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, a través del Pla Recuperem València y y el portal para la gestión y centralización de ayudas tras la DANA, Ací Ara; así como de la Cooperació Valenciana. Y en colaboración con los ayuntamientos de los municipios participantes.
Acción contra el Hambre en Comunitat Valenciana
La entidad ya estaba presente en la Comunidad Valenciana desde 2015, a través de programas para la mejora de la inserción sociolaboral en la provincia de Castellón, en el marco de su estrategia de empleo y emprendimiento para impulsar las oportunidades laborales de grupos más vulnerables.
Desde entonces, la entidad ha acompañado a más de 2.170 personas en situación de desempleo (un 67% de las cuales eran mujeres) a través de 64 proyectos y programas. El 44% de estas personas encontraron trabajo durante su formación en los programas y un 13% decidieron insertarse formativamente. Además, Acción contra el Hambre ha apoyado en la apertura de 20 nuevos negocios mediante sus programas de emprendimiento.